Sobre mi

Mi nombre es Laura Rabadán y los tatuajes me salvaron la vida. Así, como suena. Cuando empuñé una máquina por primera vez, sentí que ese era mi camino, que toda la creatividad y arte que llevaba dentro, había encontrado por fin una vía de escape. Un canal para explotar y convertir mis ideas en dibujos de tinta que habitarán un piel con la que conectaré para siempre.

Esto sucedió en febrero de 2015, y desde entonces mi pasión es mi profesión. Desde ese momento he saltado obstáculos, he esquivado baches y he matado monstruos, porque cuando tienes claro tu objetivo, todos los esfuerzos valen la pena para lograrlo. Y cinco años después, cada historia que tatuo me emociona, me inspira y me hace crecer.